Guía completa: Tabla de medidas de llantas para bicicleta en Colombia (2026)

Elegir las llantas adecuadas para tu bicicleta puede parecer un detalle secundario, pero en realidad influye de manera decisiva en el rendimiento, la seguridad y la comodidad durante cada trayecto. En Colombia, donde las condiciones del terreno varían radicalmente entre regiones, este aspecto cobra aún más importancia.
No es lo mismo pedalear por las vías pavimentadas de Bogotá o Medellín que recorrer los caminos rurales del Tolima, las trochas del Eje Cafetero o los senderos costeros de Santa Marta. Cada terreno exige un tipo de llanta diferente, con medidas, grosores y presiones específicas que se ajustan a las condiciones del entorno. Conocer esos detalles técnicos permitirá disfrutar de recorridos más suaves, evitar pinchazos frecuentes y optimizar la eficiencia de cada pedaleo.
Durante los últimos años, el ciclismo ha experimentado un enorme auge en el país. Tanto el uso urbano de la bicicleta, impulsado por políticas de movilidad sostenible en ciudades como Bogotá y Cali, como el ciclismo recreativo y deportivo, han despertado un creciente interés por entender mejor la mecánica y los componentes de las bicicletas.
Uno de los temas más consultados por los ciclistas, tanto novatos como experimentados, es el significado de las medidas impresas en las llantas. Al observar inscripciones como “29x2.10” o “700x25c”, muchos se preguntan qué representan exactamente esos números. Lo cierto es que no son combinaciones aleatorias, sino códigos que indican dimensiones precisas del neumático y su compatibilidad con el rin.
¿Qué son las medidas de llantas para bicicleta?
Las medidas de las llantas indican básicamente el ancho y el diámetro del neumático, y se expresan en tres sistemas de unidades distintos, en milímetros, según el estándar ETRTO, en pulgadas según el sistema anglosajón, o en formato francés, más común en bicicletas europeas. El sistema ETRTO, desarrollado por la European Tyre and Rim Technical Organisation, es considerado el más preciso, ya que señala con exactitud, en milímetros, las dimensiones internas y externas del neumático.
Una medida como “50-622” indica que la llanta tiene 50 milímetros de ancho y un diámetro interno de 622 milímetros. Por otro lado, el sistema en pulgadas, muy popular en bicicletas de montaña, se presenta de forma más intuitiva, como “26x2.0”, donde el primer número expresa el diámetro total en pulgadas y el segundo el ancho.
En Colombia, los ciclistas suelen encontrar neumáticos marcados con ambos sistemas, lo que a veces puede generar confusión. Las bicicletas urbanas e híbridas, particularmente aquellas de origen europeo o de marcas de gama media y alta, suelen usar la convención ETRTO o las denominaciones francesas tipo 700c. En contraste, las bicicletas de montaña, que dominan el mercado nacional, mantienen las medidas en pulgadas.
Por esta razón, es recomendable verificar siempre la información impresa tanto en la llanta como en el rin antes de adquirir una nueva, especialmente si se trata de un modelo importado o de un repuesto comprado en línea.
Medidas estándar según el tipo de bicicleta
Las medidas más comunes varían según el tipo de bicicleta y el tipo de superficie sobre la cual se utiliza. En las bicicletas infantiles, por ejemplo, predominan los tamaños de 12 y 16 pulgadas, adecuados para aprender y mantener el equilibrio. En las bicicletas urbanas, cada vez más presentes en ciudades como Bogotá y Medellín, destacan las medidas 700x28c o 700x35c, que logran un equilibrio ideal entre velocidad y confort, absorbiendo irregularidades como huecos, bordillos o tramos adoquinados.
En el caso de las bicicletas de carretera, las llantas suelen ser más delgadas, generalmente 700x25c o 700x28c. Esta configuración reduce la fricción con el suelo y permite alcanzar mayores velocidades en rutas asfaltadas como las de Cundinamarca o el Valle del Cauca.
Para los amantes de la montaña, las bicicletas tipo MTB utilizan llantas anchas, entre 27.5x2.3 y 29x2.4, diseñadas para ofrecer la máxima tracción y estabilidad en terrenos pedregosos, húmedos o inclinados, como los de la región del Guavio, la Sierra Nevada o el Páramo de Belmira.
Por otra parte, las bicicletas de gravel, una tendencia que crece entre ciclistas colombianos que buscan combinar pavimento y caminos de tierra, emplean llantas intermedias, entre 700x35c y 700x50c. Este tipo de bici resulta ideal para zonas como la Sabana de Bogotá o los alrededores de Villa de Leyva, donde el terreno puede pasar del asfalto a la grava en pocos metros.
Finalmente, para terrenos más extremos, las fat bikes llevan el concepto al límite. Estas bicicletas incorporan neumáticos extragruesos, como los de 26x4.0, capaces de rodar sin dificultad sobre arena, barro o incluso nieve. En Colombia, este tipo de llantas es popular en zonas costeras del Atlántico y La Guajira, donde la tracción sobre arena resulta esencial.
Cómo elegir la medida ideal según el terreno en Colombia

La elección de la medida perfecta depende no solo del tipo de bicicleta, sino también del terreno que se recorra con mayor frecuencia. En ciudades como Bogotá, Bucaramanga o Medellín, con calles irregulares y presencia frecuente de huecos o bordillos, las llantas más anchas, entre 700x28c y 700x35c, ofrecen una mejor absorción de impactos y mayor comodidad.
En cambio, para los ciclistas que disfrutan de largas rutas sobre carretera, como las de Boyacá o la vía al Mar en el Valle del Cauca, las llantas delgadas de 700x25c ofrecen la menor resistencia al rodar y permiten mantener velocidades altas con menor esfuerzo.
Los entusiastas del ciclismo de montaña, por su parte, deben optar por medidas que brinden estabilidad y adherencia. En los senderos del Cañón del Chicamocha, el Nevado del Ruiz o las veredas del Tolima, las de 29x2.2 o 27.5x2.4 resultan ideales para enfrentarse al barro, piedras y pendientes pronunciadas. En los terrenos arenosos de La Guajira o en los desiertos de la Tatacoa, las fat bikes con llantas anchas de 26x4.0 son las más adecuadas, ya que evitan que la rueda se hunda y garantizan un avance firme.
Igualmente, importante es mantener la presión de inflado correcta. En bicicletas urbanas, esta ronda entre 50 y 70 PSI, en bicicletas de montaña, se sitúa entre 25 y 40 PSI, lo que permite mejorar la amortiguación en terrenos disparejos. Las bicicletas de carretera, orientadas al rendimiento, requieren presiones más altas, incluso de hasta 120 PSI. Un inflado apropiado evita deformaciones, prolonga la vida útil del neumático y mejora notablemente la eficiencia del pedaleo.

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